PERIODONCIA

Especialidad de la odontología que se preocupa del estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y condiciones de los tejidos periodontales, así como el mantenimiento de la salud, función y estética de estos tejidos. Usualmente nos referimos a estos tejidos como “encía” (de forma genérica), pero en realidad corresponde a un tejido articular y de inserción especializado (que incluye ligamento periodontal, hueso alveolar, cemento radicular, entre otros, todo esto protegido por la encía) inmerso en un ambiente séptico (en la cavidad bucal conviven más de 300 mil especies bacterianas distintas) que genera condiciones especiales a esta “articulación” y que hacen necesario el cuidado diario por parte de pacientes y periódico con el especialista en periodoncia.

Si bien, en la cavidad bucal pueden existir agresiones químicas (ácidos) o traumáticas (bruxismo) sobre nuestras piezas dentarias y los tejidos periodontales, es la agresión bacteriana y la acumulación de daño en el tiempo lo que produce las principales consecuencias orales.

Las enfermedades más comunes del territorio periodontal son la gingivitis generalizada y la periodontitis crónica, ambas son consecuencia de la acumulación de placa bacteriana entre la superficie del diente y los tejidos periodontales a lo largo del tiempo. Estas bacterias habitan de forma regular en nuestra cavidad bucal, no aparecen producto de un contagio (o no necesariamente) por lo que la adecuada y minuciosa higiene bucal se hace fundamental para prevenir la aparición de estos problemas. De todas formas, a pesar de que tengamos una excelente higiene bucal, jamás seremos capaces de controlar toda nuestra placa bacteriana, he ahí la razón fundamental por la cual es necesario realizar tratamientos preventivos de higienización cada 6 meses, puesto que el hecho que no tengamos síntomas de infección o afectación periodontal no significa que ésta no esté presente en nuestros tejidos.


La gingivitis (o inflamación de encía) es una enfermedad infecciosa relativamente común, delimitada usualmente sólo a la encía, y que se caracteriza por ser de carácter reversible, presentar aumento de volumen gingival, sangramiento espontáneo o provocado, en algunos casos acompañados de halitosis (mal aliento), cambio de coloración de los tejidos y no presentar dolor. El tratamiento es sencillo, se realiza un destartraje supra y sub gingival (limpieza regular) de manera de eliminar los factores etiológicos locales (placa bacteriana, sarro, obturaciones con desajustes, etc) con lo que se logra la estabilización de los tejidos de forma rápida y eficiente (notorio desde el momento de la limpieza) solucionando el problema en la totalidad de los casos (esto depende de un correcto y adecuado diagnóstico inicial).

Lo recomendable sería realizar limpiezas preventivas cada seis meses para evitar la recurrencia de la gingivitis y la evolución de esta misma enfermedad a Periodontitis Crónica.

La periodontitis crónica es también una enfermedad infecciosa relativamente común, que se caracteriza por presentarse en pacientes de mayor edad (sobre todo pacientes sobre 40 Años), afecta los tejidos periodontales de inserción y soporte dentario (ligamento periodontal, hueso alveolar, cemento radicular), en general es asintomática, avanza con periodos de actividad e inactividad a largo plazo, provocando la destrucción y reabsorción de los tejidos que rodean las piezas dentarías llegando a provocar la movilidad y pérdida de las piezas si no se diagnostica a tiempo, características que convierten esta enfermedad en irreversible. Se acompaña de síntomas generales (todos los presentes en la gingivitis) y la sintomatología dolorosa, movilidad o migración dentarias se produce en etapas muy avanzadas de la enfermedad cuando el pronóstico al menos es reservado.

 

El tratamiento consiste en eliminar los factores etiológicos (causa) de la enfermedad (en este caso placa bacteriana, tártaro o sarro y toxinas bacterianas), lo que se logra con el procedimiento de Pulido Radicular (limpieza especializada y por sectores de la cavidad bucal) convencional. En casos más extremos, es necesario intervenir quirúrgicamente la o las zonas afectadas, ya sea para higienizar de forma directa o estimular la regeneración de los tejidos (múltiples sistemas que se pueden aplicar según el caso).

La terapia antibiótica podría resultar un buen complemento para estos tratamientos, pero sin la desorganización de bacterias en los verdaderos sacos o bolsas (saco periodontal) que se forman en la encía como consecuencia de la acumulación bacteriana y la reabsorción de tejidos, resulta del todo ineficaz (resultados a corto plazo, los antibióticos alivian los síntomas en casos más graves, pero no tratan la causa del problema).

Luego de resuelto el problema, el Paciente necesariamente debe quedar en lo que denominamos terapia de mantención periodontal, ya que al ser la periodontitis una enfermedad de carácter crónico, la realidad nos dice que uno nunca logra sanarse del todo (se controla como otras enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión), ya que las bacterias que provocan el problema no son eliminadas de la cavidad bucal, sino que de los sitios donde son peligrosas y por tanto, tienen el potencial de volver a contaminar los sitios periodontales y generar el problema tantas veces como no nos controlemos. Esta mantención consiste en controles periódicos inicialmente cada 4 meses y dependiendo del grado de control de placa bacteriana por parte del paciente (higiene bucal) así como del control de signos y síntomas inflamatorios de los tejidos, se podría ampliar este periodo a cada 6 meses (esta enfermedad requiere control de por vida).

Factores de riesgo

Como en toda enfermedad crónica, existen ciertos factores que modulan la expresión de la enfermedad, facilitan la contaminación bacteriana y agravan el cuadro global. El Tabaquismo y la Diabetes son los dos factores de riesgo (enfermedades en este caso) más ampliamente aceptados como modificantes o agravantes de la infección, así como de la respuesta del paciente al tratamiento, ya que a grandes rasgos, en ambos casos disminuye la respuesta inmune del organismo contra infecciones (en general) y empobrecen la capacidad de cicatrizar de los tejidos, lo que en definitiva, resulta en estadísticas mucho más negativas tanto en cantidad de pacientes afectados, así como de la gravedad de la infección de estos pacientes. En ningún caso resultan ser la causa del problema, sino el principal factor de riesgo.

Por otro lado, el haber tenido enfermedad periodontal activa y tratada es también un factor de riesgo en sí mismo para que las bacterias re colonicen lo sitios periodontales previamente tratados. He ahí la importancia de realizar terapias de mantención activas y efectivas cada 4 o 6 meses (según el caso) dependiendo de la enfermedad periodontal y de su pronóstico en el tiempo.

Relación con enfermedades sistémicas

En la actualidad, la cavidad oral no se considera un órgano aislado del resto del organismo, sino que parte integral del mismo con lo cual puede, mediante ciertos mecanismos, afectar o modificar el estado de salud general de las personas, sobre todo si existe alguna enfermedad de base en los pacientes.

Es así que se ha descrito la interacción de la enfermedad periodontal con algunas enfermedades sistémicas:

  • Diabetes: La enfermedad periodontal se ve afectada por la diabetes, al ser ésta una patología de origen metabólico que modifica la respuesta inmune del organismo, así como la capacidad de cicatrización, y por contraparte, la enfermedad periodontal tiene la capacidad de modificar el control glicémico de estos pacientes, agravando a su vez el estado diabético de estas personas. Ambas enfermedades se potencian y en un alto porcentaje de pacientes, el tratamiento de la enfermedad periodontal resulta en la disminución y control de los niveles de glicemia de pacientes diabéticos, mejorando el estado general de manejo de la enfermedad.
  • Embarazo: Se ha observado en pacientes embarazadas y que presentan enfermedad periodontal activa, la ocurrencia de partos prematuros o bajo peso de recién nacidos al nacer, así como presencia de bacterias y patógenos periodontales en el cordón umbilical, razón por la cual toda paciente embarazada debe tener un adecuado control con el especialista en periodoncia para evitar estos complejos cuadros.
  • Epoc (enfermedad pulmonar obstructiva crónica): Se produce por lo general en pacientes de mayor edad, se asocia al deterioro del sistema inmune y se produce por aspiración de bacterias o patógenos periodontales, las cuales se instalan en los alvéolos pulmonares generando la enfermedad obstructiva crónica (muy prevalente en pacientes postrados).
  • Aterosclerosis: Se han encontrado bacterias de origen periodontal en las placas de aterosclerosis en vasos sanguíneos, lo que confirma por un lado que estas bacterias no se encuentran confinadas sólo a la cavidad bucal, migran teniendo la capacidad de generar problemas a distancia, y por otro lado, la participación de las enfermedades periodontales en el aumento de riesgo de eventos cardiovasculares.

Dr. Daniel Contreras Dalmazzo

Especialista en Periodoncia e Implantología Oral